Prótesis total de rodilla


Se trata de un componente artificial que sustituye a la articulación dañada, habitualmente por patologías como la artritis. La prótesis de rodilla es uno de los más importantes avances en cirugía ortopédica. La primera prótesis de rodilla se implantó a finales de los 60 y desde entonces la mejora en los materiales y técnicas quirúrgicas ha aumentado su eficacia en gran medida.

La decisión de someterse o no a una cirugía de reemplazo total de la rodilla deben tomarla conjuntamente el paciente, su familia y el cirujano ortopédico. Podría beneficiarse de la implantación de una prótesis si presenta los siguientes síntomas:

  • Dolor severo de rodilla que limita sus actividades diarias (caminar, subir o bajar escaleras, levantarse y sentarse en una silla, etc.)
  • Dolor moderado a severo de la rodilla mientras está descansando, ya sea de día o de noche
  • Inflamación e hinchazón crónica que no mejora con el descanso o con los medicamentos
  • Deformidades de la rodilla
  • Rigidez de la rodilla e incapacidad para doblarla o enderezarla

Más del 90% de las personas que se someten a un reemplazo total de rodilla experimenta una reducción drástica del dolor y una mejora significativa de la capacidad de llevar a cabo actividades comunes de la vida diaria.